lunes, 25 de mayo de 2009

InteLihneal: Variaciones entorno a "La aparición de la Virgen" de Enrique Lihn, la dictadura y sus crímenes-sucesos.


InteLihneal: Variaciones entorno a "La aparición de la Virgen"
de Enrique Lihn, la dictadura y sus crímenes-sucesos.


Por Juan Carlos Moraga Fadel

"No hay documento cultural que no sea a la vez una crónica de la barbarie"
Walter Benjamin


"La realidad es el único libro que nos hace sufrir
La realidad es la única película que nos quita el sueño
Las apariciones de la Virgen serán irreales no así la aparición de los agentes
de la realidad
Ellos son los únicos autores terribles
Ellos son los únicos sádicos cineastas
La película con muchos años de royo que ellos hacen en sus recintos secretos
Esas si que desvelan a sus actores" *

"A ocurrido un asesinato: si es político, es una información, si no lo es un suceso" (1).

"La Aparición de la Virgen" de Enrique Lihn se publica, en Chile, en 1987, un Chile que se encuentra entonces aun bajo la dictadura de Pinochet , que ha detenido y hecho desaparecer sistemáticamente a mas de 3000 personas ya. Las políticas de transformación del estado, convirtiéndolo en uno de los iconos del neoliberalismo naciente, marchan sobre ruedas. El 15 de junio de este año se lleva adelante la "Operación Albania" también conocida como la matanza del Corpus Christi donde son asesinados por la policía política chilena 12 cuadros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.

"(…) el suceso procede de una clasificación de lo inclasificable, es el desecho inorganizado de las noticias informes, su esencia es negativa, solo empieza existir allí donde el mundo deja de ser nombrado" (2).

Cuando la política desaparece del lenguaje, queda un vacío, vació que es llenado por medios que construyen un sola mirada, univoca, hegemónica, fundada sobre el plomo, el plomo de la prensa y el plomo de las armas, toda desaparición, todo asesinato, todo exilio, deja de ser político, ya que lo político no existe más, si bien "de hecho" ya no "de derecho". Entonces todo asesinato, toda desaparición, todo exilio pasa a ser un suceso.

Lihn no se situaría en la proclamación de algunas verdades históricas, sino en la desconfianza de los paradigmas sobre los que se ha construido la nueva realidad de una historia política, "un intento reiterado por desenmascarar las múltiples y engañosas trampas del lenguaje" (3). En "La Aparición…" Lihn realiza entre líneas (o mas bien entre Lihneas) una analogía cruel de la simetría entre la aparición y desaparición de las imagen de la virgen, y la aparición y desaparición, que tras un 11 de septiembre, no solo de 3000 personas, sino de todo un país.

Parte del proyecto literario de Lihn consistiría entonces, según sus propias palabras en "presentar a mi país, como en un 'espejo de verdad y vicio'" (4). Poesía como espejo de una realidad, no como testimonio, sino como reflejo, invertido, a veces borroso, de algo que aparece, o desaparece, frente a él.

"Dios me libre de ser escrito con sangre por uno de esos autores no
Identificados
Que filman y escriben en vivo y en directo
En sus cárceles secretas"

Los crímenes y los sucesos

Barthes realiza una interesante taxonomía del crimen político y el suceso en su artículo de 1962, "La estructura del 'suceso'".

El asesinato político remite, nos explica Bathes, necesariamente a una situación extensiva que existe al margen de él, antes que él, y en torno a él: la política, la posibilidad de comprensión de este hecho, el asesinato, es directamente proporcional a la comprensión de algo exterior y anterior al hecho mismo, que lo ubicara como pieza en un enorme mosaico infinitamente mas complejo pero que lo explica e incluso lo justifica en plenitud. No es independiente si no que pertenece a una concatenación de otros fenómenos pretéritos, y será inmediatamente gatillante de futuros hechos. Pertenece a un mundo complejo con una historia propia, la política, y es inseparable de él. Donde en su propio orden se unen inseparablemente actores singulares:

"Vigilante y vigilados
Perseguido y perseguidores
Poseedores y desposeídos
Agredidos y agresores
Degolladores y degollados
Allanados y allanadores
Venid y vamos todos"

El asesinato político carece de estructura propia, se subordina a otra mayor que le da sentido, significado (5).

Pero, ahora bien, ¿ y si esa estructura significante es "suspendida" de la realidad? ¿Si en el estado particular propio de una dictadura se borra lo político y junto con ello una tradición, una historia y los activos participantes de esta?

En este estado peculiar de lo político, que es la dictadura, el primer desaparecido de los aparato de terror del estado es siempre lo político como sistema de significantes al que se puede apelar para dar sentido y contexto, dar un pasado y un lugar en un futuro de acciones encadenadas, a una acción.

Cuando desaparece esta matriz de sentido del espacio del lenguaje se convierte en objeto privado de grupos que lo mantiene "secuestrado". Este sistema significante ausente, lo político, deja un vacío; un vacío que traga, como un agujero negro, el contexto del la acción. Ya no habrá mas acciones políticas si no hay política. Ya no habrá mas asesinatos políticos, si no hay política. El asesinato, la desaparición, se transformaran en un suceso más.

La "desaparición" empieza a cobrar su verdadero peso simbólico con esto.

El suceso es una información amorfa, que se agota en sí misma, que puede llenar los espacios de los medios y pasar desapercibida, "es una información monstruosa, análoga a todos los hechos excepcionales o insignificantes, es decir anónimos" (6).

Víctima del vaciamiento de sentido, una acción no remitiría a nada fuera de sí misma, en un fatal solipsismo: "no es preciso saber nada del mundo para consumir un suceso" (7); y si bien no es ajeno a la complejidad de la realidad, sus circunstancias sus causas su desenlace, sin duración y sin contexto, constituyen un ser inmediato, total. No hay bisagra que lo articule a un relato histórico mayor (8), exterior al suceso en sí, que se encuentra desaparecido y pocos parecen recordar, sino que se encadena inmediatamente al relato mismo, casi tautologicamente.

El suceso es transparente, o mas bien produce una incandescencia que deslumbra, ya que nos permite verlo en su totalidad, agotándose en si mismo, sin ocultar nada; toda posibilidad de unir este suceso a un sentido exterior o su concatenación con otros hechos parece nula, ya que el suceso se encuentra vacío y aislado. Este vaciamiento transforma el hecho. Por ejemplo, la aparición de un desaparecido o los caídos en enfrentamiento con las fuerzas del estado, es algo transmutable, como en la terrible analogía de Lihn, con las apariciones esporádicas de la Virgen, que siempre aparecen y desaparecen, sin más pena ni gloria, de los medios: "Si la Virgen no estaba allí otra cosa habría en su lugar (…)".

"Lihn no se situaría en la proclamación de algunas verdades históricas, sino en la desconfianza de los paradigmas sobre los que se ha construido (…) la historia política. (…) hay un intento reiterado por desenmascarar las múltiples y engañosas trampas del lenguaje" como los intentos de los medios que pasan a actuar, descaradamente, como aparatos ideológicos del estado de facto, legitimando el terror poniéndose al servicio de una transformación de al subjetividad que presenta por ejemplo, la lucha armada no en una acción política si no en un gesto de puro terror.

Como ya no está lo político, una operación genocida que acaba con el asesinato de cuadros "subversivos", la desaparición sistemática de miembros de la oposición al régimen militar no serán entonces hechos en una acción coercitiva que busca neutralizar mediante la fuerza elementos que intentan y amenazan con "convertir" o "conquistar" al estado o a las "masas": aparece como un acto de desestabilización, casi una anécdota, acto que a la vista de muchos sólo apela a "una agresión viral en nombre del principio del Mal" (9). Un principio absoluto al que no hay divergencia que oponer, un sistema autopoiético del mal, nacido del mal del estado o del mal de la subversión -es indiferente, el mal es el cordero pascual que redime de la memoria, de la historia, del contexto

"Si los irreconocibles se llevan a tu hermano, ten la seguridad de que era una
criatura de humus
Rayana en la existencia
Intrínsecamente condenada a desaparecer
Gracias a ti nuestra Señora de al Seguridad Nacional lo desactivo como se merece (…)"

se agota en sí mismo, transformándose en suceso.

Aquí aparece otro elemento interesante y terroríficamente frecuente: la inmanente causalidad del suceso. "Cada ves que queremos ver la causalidad del suceso, nos encontramos con una causalidad ligeramente aberrante" (10). Una causalidad que siempre aparece como una "perturbación", algo al margen de la naturaleza, algo inexplicable: "lo inexplicable se reduce a dos categorías de hecho: los prodigios (como la aparición de la Virgen) y los crímenes" (11).

"Que te decreten en el acto inocente
Y el ángel de la guardia te abra la celda
(…)
Buen hombre, no serás intrínsecamente perverso?"

Aparece esta perturbación de la naturaleza como un hecho anómalo, que se justifica a sí mismo en su particularidad por su extravagancia. Está ligado a una naturalización, una normalización que permite lo anormal, un centro que permite justificar la diferencia como excentricidad y por ello atentar contra la naturaleza misma, la norma, el centro, justo equilibrio. "La ideología, en tanto sistema de pensamiento, cuando ocupa roles hegemónicos tiende a la naturalización o proceso por el cual los mecanismos simbólicos de una determinada ideología pasan a fundirse en una estructura, incluso inconsciente, que legitima cualquier acción como válida por distorsionada y represiva que sea"(12).

Esto nos remite a cierto lugar común que cómodamente explicaba y aliviaba cada hecho terrible, cual panacea, que ligado a la política, aparecía ahora ligado a la nada: "Algo habrá hecho…".

"Gracias a ti que dispones de un buen Juicio Final
Los que desaparecen son diablos"

Ante el "algo habrá hecho" aparece la segunda "relación que puede articular la estructura del suceso: la repetición de un hecho (…) la repetición siempre mueve a imaginar una causa desconocida (…)"(13). Y es que repetir es significar. Entonces, la repetición del hecho y de la explicación, el "algo habrá hecho", juega como perverso sistema de regeneración de sentido, vaciado de lo político, matriz explicativa que concatena el hecho con una historia, se sustituye por un enunciado tautológico, panacea del sentido, que ante la repetición del suceso busca una significación, un sentido, el "algo habrá hecho" ratifica el solipsismo del suceso, lo cierra al sentido exterior y a la historia y lo condena a explicarse en sí mismo.

Una "fatalidad inteligente -pero ininteligibles (…)"(14).

El suceso es resultado de una necesidad de significación, que en un estado de dictadura apela a los sentidos permitidos que pululan, a las matrices que obedecen, sobreviven o son asimiladas al régimen ante la sistemática desaparición llevada adelante por los aparatos ideológicos, "ambigüedad de lo racional y lo irracional (…) históricamente necesaria en la medida en que el hombre todavía necesita signos (lo cual le tranquiliza), pero necesita que esos signos sean también de contenido incierto (lo cual le responsabiliza)"(15). Como quizás comentaría Lihn:

"Nos quemamos los ojos para verte mejor"





Notas:

* Todos los fragmentos de Enrique Lihn pertenecen a la versión íntegra de "La Aparición de la Virgen". Ed. Eloisa Cartonera, Buenos Aires, 2004. Los fragmentos del mismo libro en Porque Escribí, antología de Enrique Lihn, a cargo de Eduardo Llanos Mellussa, en la colección Tierra Firme. FCE, Santiago de Chile, 1995.

- (1) Barthes, Roland. "Estructura del suceso", Ensayos Críticos. Seix Barral, Bs. As, 2005.

- (2) Barthes, R. Op. cit.

- (3) Barthes, R. Op. cit.

- (4) Enrique Lihn citado por Oscar Barrientos Bradasic en "Enrique Lihn: las aristas de un narrador sorprendente", Revista Mapocho Nº54, edición electrónica.

- (5) Para explicar el concepto de sentido nos remitimos directamente a una nota al pie que realiza Barthes en el articulo citado: "Entiendo por sentido el contenido (el significado) de un sistema significante y por significación, el proceso sistemático que une un sentido y una forma, un significante y un significado"

- (6) Barthes, R. Op. cit.

- (7) Ídem.

- (8) Ídem.

- (9) Baudrillard, Jean. "La transparencia del mal, ensayo sobre los fenómenos extremos". Anagrama, Barcelona, 1991.

- (10) Roland Barthes, Op. Cit

- (11) Roland Barthes, Op. Cit

- (12) Oscar Barrientos Bradasic, Op. Cit

- (13) Roland Barthes, Op. Cit

- (14) Roland Barthes, Op. Cit

- (15) Roland Barthes, Op. Cit


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